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Vamos a intentar algo diferente. En esta sección, queremos conseguir maridajes distintos, que nos llenen de conocimiento y despierten nuestra curiosidad mucho más allá de los típicos: ‘’maridaje de vino con un solomillo superincreíble, acompañado de una salsa de rechupete’’. ¿Alguna vez os habéis preguntado el origen de las cosas? Los útiles y herramientas de vino, también tienen su propia historia, y sorprendentemente, no han variado en exceso su forma y uso.

Nuestros antepasados ya eran excelentes bebedores de vino, y digo bebedores y no buen vino, puesto que a día de hoy el vino que elaboraban y consumían, que seguro hacían con su buen hacer y sus mejores intenciones, no se lo bebería ni Julio Iglesias en sus mejores tiempos al final de una noche de fiesta.

Esta ocasión vamos a descubrir el origen del decantador de vino. Este, sirve para oxigenar el vino, logrando una mayor calidad y mostrando sus aromas. Tenemos que remontarnos al Imperio Romano. Los decantadores de nuestros antepasados tenían la forma de ánforas, vasijas de barro que también servían para almacenar el vino y el aceite. Ya en esa época era variada la gama de diseños en forma y decoración.



En el siglo XVI se dio una importante innovación referida a la fabricación, fue cuando se introdujo el vidrio como material. Aunque los romanos hicieron un gran aporte con este material, introduciendo importantes avances, no fue hasta ese siglo cuando los decantadores cobraron la forma más actual, más cercana a lo que conocemos hoy en día.

La forma de los decantadores actuales viene de la mano con los avances la Revolución Industrial y toda la evolución sucedida hasta ahora. A día de hoy, la infinidad de formas, colores, materiales, es consecuencia la masiva producción para abastecer la desmesurada demanda. Hasta Zara Home ha hecho su propia versión. Eso nos hace replantearnos a qué ritmo consumimos y desechamos. La necesidad constante de estar continuamente innovando para seguir abasteciendo satisfactoriamente a un publico especializado, y a veces no tanto. Hace reflexionar sobre el valor que otorgamos a las cosas, la vida útil que muchas veces nosotros mismos acortamos. Pero este es otro tema, también relacionado con el arte, que podemos tratar otro día.

Y terminando nuestro maridaje de vino y arte, el título del cuadro del encabezado es ‘’Baco’’ (1595), un joven dios que nos está invitando a beber vino con el. Es obra de Caravaggio (1571-1610), considerado uno de los mayores exponentes de la pintura del Barroco. Nacido en Italia, Michelangelo Merisi, pintó en óleo sobre tabla al joven dios Baco, y os invitamos encarecidamente que invirtáis un poco de vuestro tiempo en leer y saber más, no solo de Caravaggio, sino de este periodo artístico, acompañado nuestro vino de El Tractor (click para más info), potente y buen sabor en boca, la misma sensación que te deja este pintor.


Ojalá os guste y os aporte dosis de curiosidad.

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